
La tensión entre artistas y plataformas de IA musical vuelve a explotar, esta vez con SZA en el centro del debate. La artista nunca se ha mostrado muy a favor del uso de este tipo de tecnología, y ahora ha apuntado directamente a Suno, una de las herramientas más populares de generación de música con inteligencia artificial.
A través de sus Stories, SZA ha sido muy crítica tras descubrir que hay ciertas plataformas usando su música sin su consentimiento para entrenar a estos modelos artificiales.
SZA se posiciona abiertamente contra el uso de su música para entrenar IA
En sus mensajes, Solana apuntó directamente a Diplo, al que acusa indirectamente de estar vinculado económicamente al proyecto (Suno). En una era donde ya empieza a costar distinguir arte real de lo que está hecho por máquinas y prompts, que una artista tan grande como SZA dé un paso adelante es significativo… Aunque no es la primera, ni la última, y parece que costará cambiar las cosas.
En uno de sus mensajes más comentados, SZA escribió:
No sé quién necesita escuchar esto, pero Diplo tiene participación en Suno y está intentando entrenarlo con las mejores mentes negras de la música. Nosotros somos el 13% de la población, pero dominamos el sonido global. No he escuchado todavía una canción IA hecha por una persona blanca… no tenemos protección.
Además, añadía:
Acabo de comprobarlo y la IA musical ha sido entrenada con 238 de mis canciones. Incluso algunas inéditas. Si eres músico y apoyas esto, eres repugnante. No hay nada que puedas decir para que esto esté bien.
La noticia llega solo unos días después de que Tyler, The Creator también expresase su disconformidad por el impacto medioambiental y ético de la expansión de la IA en la música, tal y como os contamos.
Por ahora, ni Diplo ni Suno han respondido públicamente a estas acusaciones, pero el debate está lejos de cerrarse. Nos están robando el alma en nuestra p*ta cara.
Si eres artista y quieres descubrir si tu música está en los catálogos y bases de datos que se han usado para entrenar IAs, puedes averiguarlo aquí . Como aclaran desde The Atlantic, que están haciendo una labor encomiable por investigar a fondo todo esto:
La presencia de una obra en la base de datos no constituye una prueba definitiva de que se haya utilizado. Las empresas suelen utilizar varias durante el entrenamiento, por lo que la ausencia de una obra concreta tampoco es prueba de que no se haya utilizado.
Madre mía, qué mundo se nos está quedando más «Black Mirror».
Más música con polémicas de IA con el nuevo EP de The Alchemist, cuyo artwork ha despertado ciertas críticas.












